¿Qué puedes destacar de “Mil Lunas”, el reciente single editado?
Creo que la principal característica de “Mil Lunas” radica en su singularidad dentro de mi trayectoria artística. Más allá de ser la primera composición que escribí íntegramente en castellano, también representa una apertura hacia nuevos territorios musicales y una cierta distancia respecto al núcleo más tradicional del Power Metal Sinfónico que había desarrollado en mis trabajos anteriores.
Si bien conserva algunos elementos propios de ese lenguaje, la canción se encuentra profundamente influenciada por sensibilidades y sonoridades qué fui construyendo orgánicamente. Considero que posee matices emocionales y culturales que forman parte de nuestra identidad como región, algo que le otorga una personalidad muy particular dentro de mi discografía.
Como compositor, es una obra que valoro especialmente porque me permitió trabajar desde una perspectiva más libre e intuitiva. Más que responder a parámetros estilísticos preestablecidos, intenté acompañar el desarrollo natural de la canción y permitir que encontrara su propia dirección. En ese sentido, “Mil Lunas” representó una oportunidad para explorar posibilidades creativas que hasta entonces no había transitado con tanta profundidad.
Pienso que esa libertad compositiva, sumada a la honestidad emocional que atraviesa toda la obra, constituye uno de los aspectos que la vuelven especialmente significativa para mí.
¿Cómo fue la decisión de convocar a un reconocido cantante como Ronnie Romero y cómo se dio el primer contacto para hacerlo parte de la canción?
En realidad, la colaboración con Ronnie Romero tiene una historia previa. Desde 2022 hemos trabajado juntos de manera continua y, de hecho, fue el cantante principal de Arcanum. Por esa razón, su participación en “Mil Lunas” surgió de manera completamente natural.
El proceso fue sencillo: compartí con él la idea de la canción, conversamos sobre el enfoque artístico que buscaba desarrollar y, como siempre, mostró una gran disposición para involucrarse en el proyecto.
Más allá de su reconocida trayectoria internacional y de sus extraordinarias capacidades interpretativas, existe algo que considero igualmente importante: la confianza artística que hemos construido a lo largo de los años. Esa relación de trabajo ha permitido desarrollar una dinámica basada en el entendimiento mutuo y en una visión compartida respecto a cómo abordar cada nueva composición.
Creo que esa confianza se percibe en el resultado final y constituye uno de los factores que han enriquecido cada una de nuestras colaboraciones.
¿Qué mensaje has querido dejar con esta nueva canción?
Más que transmitir un mensaje específico, diría que “Mil Lunas” representa una forma de catarsis personal, algo que ocurre con gran parte de mi obra. Para mí, la música constituye un espacio donde pensamientos, emociones e inquietudes encuentran una vía de expresión que difícilmente podrían alcanzar por otros medios.
Sin embargo, considero que el verdadero significado de una canción no se limita a la intención de quien la compone. Una vez compartida con el público, la obra comienza a adquirir nuevas interpretaciones y lecturas que dependen de la experiencia individual de cada oyente.
Por esa razón, más que imponer una conclusión determinada, me interesa que cada persona encuentre en la canción algo que dialogue con su propia realidad emocional. Creo que allí reside una de las mayores virtudes del arte: su capacidad para generar significados diversos a partir de una misma experiencia creativa.
Quizás sea precisamente por eso que “Mil Lunas” ha logrado establecer una conexión tan genuina con quienes la escuchan. Como compositor, difícilmente podría aspirar a algo más valioso que eso.
El track tiene actualmente una gran cantidad de visualizaciones y escuchas. ¿Cómo interpretas esta recepción por parte del público?
La recibo con enorme gratitud. Naturalmente resulta muy satisfactorio observar cómo una obra alcanza una audiencia cada vez más amplia y cómo ciertos hitos comienzan a materializarse. En ese sentido, el hecho de que el video vertical de “Mil Lunas” se haya convertido en el contenido con mayor cantidad de visualizaciones dentro de mi canal representa una noticia muy positiva.
No obstante, intento mantener una perspectiva equilibrada respecto a los números. Las métricas son importantes porque permiten comprender el alcance de una obra, pero no siempre reflejan la profundidad de su impacto.
Lo que realmente me conmueve son los mensajes de quienes se toman el tiempo de compartir cómo la canción los acompañó en un momento determinado o qué emociones despertó en ellos. Es allí donde la música trasciende las estadísticas y adquiere una dimensión verdaderamente humana.
Saber que una obra nacida de una experiencia profundamente personal puede encontrar resonancia en la vida de otras personas constituye una de las mayores satisfacciones que puede experimentar un compositor. De alguna manera, esa conexión representa una validación artística mucho más significativa que cualquier cifra.
¿Habrá un próximo trabajo de larga duración en el corto plazo o el camino es seguir revelando canciones como esta?
Actualmente me encuentro trabajando en nuevos lanzamientos, entre ellos una colaboración junto a Herbie Langhans, reconocido por su participación en Avantasia. Sin embargo, sí puedo afirmar que un nuevo trabajo de larga duración forma parte de los planes futuros del proyecto.
Después de The Revenant y Arcanum, obras vinculadas entre sí por una narrativa conceptual compartida, todavía existen múltiples posibilidades de desarrollo dentro de ese universo creativo. No obstante, prefiero mantener cierta reserva respecto a esos proyectos hasta que llegue el momento adecuado para compartir más detalles.
Por ahora me encuentro atravesando una etapa de exploración artística particularmente estimulante. Canciones como “Mil Lunas” me han permitido descubrir nuevas facetas como compositor y acercarme a territorios musicales que anteriormente no había explorado con la misma libertad.
Asimismo, encuentro especialmente enriquecedora la posibilidad de trabajar fuera de los límites que implica una obra conceptual de gran escala. Esa libertad creativa me ha permitido experimentar con nuevas formas de expresión y continuar ampliando los horizontes del proyecto.
¿Cómo consideras la evolución del género y de los artistas en Latinoamérica?
Creo que el metal atraviesa un momento saludable y dinámico dentro de Latinoamérica. Al menos desde la perspectiva de Paraguay, se observa una escena que continúa creciendo y fortaleciendo su presencia tanto a nivel local como regional.
También resulta significativo ver cómo artistas de relevancia internacional como Fabio Lione, Roy Khan, Anette Olzon, Zeta o Patricia Tapia han incorporado músicos latinoamericanos en sus giras y proyectos. Este tipo de experiencias evidencia el alto nivel artístico que existe en la región y demuestra que el talento latinoamericano es cada vez más valorado dentro de la escena global.
Todo esto adquiere una dimensión aún más relevante si consideramos que muchos de nuestros países no cuentan con una infraestructura musical tan desarrollada ni con una industria tan consolidada como la que existe en ciertos mercados europeos.
En ese contexto, considero que una de las mayores fortalezas de los artistas latinoamericanos es su capacidad de adaptación y resiliencia. La necesidad de superar obstáculos de diversa índole ha generado una escena particularmente comprometida, perseverante y creativa. En muchos casos, esas dificultades terminan convirtiéndose en una fuente adicional de fortaleza e identidad artística.
¿Cómo continúa este 2026? ¿Existen nuevos objetivos?
Con más música, sin duda. Siempre existen nuevos objetivos, tanto en términos artísticos como en relación con el crecimiento y la consolidación del proyecto.
Actualmente me encuentro trabajando junto a músicos y colaboradores de enorme nivel como Eric Juris, Herbie Langhans, Ronnie Romero, Michael Ehré y Sascha Paeth, además de participar en otras iniciativas sobre las que todavía no puedo adelantar demasiada información.
Mi principal objetivo continúa siendo el mismo que me impulsó desde el comienzo: seguir creciendo como compositor, profundizar en nuevas posibilidades creativas y continuar articulando una propuesta artística capaz de evolucionar sin perder su identidad.





